El pasado fin de semana se celebro la maratón de Donostia y, como os dije, allí fuimos los runners: Ricard, David y yo, junto con el equipo de supporters: Aura y Carol.
La verdad es que hacía bastante frío y viento y amenazaba lluvia, pero es que estábamos en el País Vasco, ¿no? "Hay va la hos...".
Así que nos preparamos y a las 9.00 y con 2ºC se dio la salida.
Los primeros kilómetros pasaron rápido y es que había que hacer pasar el frío de alguna manera, así que llegamos al km10 disfrutando de la carrera y de lo bonita que es la ciudad. Alrededor del km13, David tuvo un contratiempo y decidimos que Ricard continuara ya que iba con buen ritmo. En 3-4 minutos ya estábamos de vuelta en la carrera, a buen ritmo llegamos a la media maratón que cruzamos en 1h45' justos.
En este punto empezaba la segunda y última vuelta del circuito y David empezó a notar algunas molestias, por lo que con muy bien criterio decidió regular el ritmo pero sin perder de vista el objetivo que se había marcado.
Los kilómetros fueron cayendo entre ráfagas de viento cruzado, lluvia y hasta sol, ¡y es que el clima variaba por barrios! Cada vez costaba más mover las piernas pero el ambiente de la gente y los gritos de nuestras animadoras nos daban los empujones necesarios para acercarnos cada vez más a la meta.
En el km40 nos encontramos con Ricard que lo estaba pasando bastante mal ya que las piernas no le funcionaban, entonces nos pusimos a su lado y corrimos juntos hasta la meta. El tiempo de carrera fue de 3h34' y, aunque queríamos bajar de 3h30', creo que ¡el objetivo está cumplido!
Para mi, entrar juntos al estadio de Anoeta y dar la vuelta de honor con mi mujer y mi hermana gritando desde la grada, fue el broche de oro a un fin de semana magnífico.
La verdad es que hacía bastante frío y viento y amenazaba lluvia, pero es que estábamos en el País Vasco, ¿no? "Hay va la hos...".
Así que nos preparamos y a las 9.00 y con 2ºC se dio la salida.
Los primeros kilómetros pasaron rápido y es que había que hacer pasar el frío de alguna manera, así que llegamos al km10 disfrutando de la carrera y de lo bonita que es la ciudad. Alrededor del km13, David tuvo un contratiempo y decidimos que Ricard continuara ya que iba con buen ritmo. En 3-4 minutos ya estábamos de vuelta en la carrera, a buen ritmo llegamos a la media maratón que cruzamos en 1h45' justos.
En este punto empezaba la segunda y última vuelta del circuito y David empezó a notar algunas molestias, por lo que con muy bien criterio decidió regular el ritmo pero sin perder de vista el objetivo que se había marcado.
Los kilómetros fueron cayendo entre ráfagas de viento cruzado, lluvia y hasta sol, ¡y es que el clima variaba por barrios! Cada vez costaba más mover las piernas pero el ambiente de la gente y los gritos de nuestras animadoras nos daban los empujones necesarios para acercarnos cada vez más a la meta.
En el km40 nos encontramos con Ricard que lo estaba pasando bastante mal ya que las piernas no le funcionaban, entonces nos pusimos a su lado y corrimos juntos hasta la meta. El tiempo de carrera fue de 3h34' y, aunque queríamos bajar de 3h30', creo que ¡el objetivo está cumplido!
Para mi, entrar juntos al estadio de Anoeta y dar la vuelta de honor con mi mujer y mi hermana gritando desde la grada, fue el broche de oro a un fin de semana magnífico.







